jueves, 23 de abril de 2015

Anegada.

He encontrado un manantial
entre mis costillas, inagotable,
para tres o cuatro vidas,
generaciones de plañideras.

Tengo que ir más al gimnasio si quiero
vivir lo suficiente para llorarlo todo
a la primera vida,
para no ir derramándome,
no empapar el ataúd, que es de madera
de cerezo, que es muy cara y es una pena
estropear las cosas caras.

Tienes que cuidar tus cosas.
Madura muerta,
madura. ¿No sabes lo que cuesta?

Como si la eternidad creciese en los árboles.
Madura, ten prioridades.

¿Qué van a decir de tu esqueleto inundado?
Muerta, inmadura y empapada,
debería darte vergüenza. Todo ese moho en la clavícula, ¿qué te crees? 
¿que hidratada vas a ser más zombie? ¿menos inerte?

He encontrado un manantial
y no sé como parar la hemorragia.