lunes, 14 de diciembre de 2015

El Final de la Grandeza

La tierra. El fuego.

La solución irremediable
a la sucesión de [latidos] envasados al vacío.

Diosa del Fracaso,
en el amor y en la guerra
ojo por ojo, corazón por corazón.

Un mar invisible de pena rodea
las horas más inocentes;
fallos como ofrendas como caídas.

Diosa del Fracaso,
danos la paz.

Una luz cenicienta precede,
en el cielo inconmensurable,
la puerta a nuestra patria sideral.

La tierra. El fuego.






sábado, 12 de diciembre de 2015

Velas


Pienso a menudo
en las ausencias,
los huecos que el tiempo
nos va horadando.

Pienso demasiado
en el desamparo
y en esta sensación de orfandad
anticipada y oscura.

Retrocedo a tientas,
camino veinte años,
me abrazo,
me encojo,
hablo otra vez con los muertos,
como cuando era niña,
y les interrogo.

Nadie, como cuando era niña, responde.

Me invento de nuevo las respuestas,
ruego,
enciendo velas
aunque no sepa si les van a alumbrar.

Me vuelve a doler
el desconsuelo sordo,
soterrado,
por la finitud de todo(s).

Me vuelvo a abrazar.

Presiono la herida.

Enciendo velas
aunque iluminen solo
mi oscuridad.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Es otoño,
como poco,
estudio aún menos
y escribo como si tuviera algo sagrado
que transmitir a la humanidad,
aunque solo llene la servilleta
de estupideces y el camarero
me mire mal.

domingo, 11 de octubre de 2015

Hubo menos que palabras.

Rompieron más que huesos,

rodaron almas.

Habría sido una masacre de no ser
por la pulcritud de los cráneos trepanados
y las conciencias opacas.

jueves, 1 de octubre de 2015

Obsesión II

Elige bien
con qué te obsesionas.


A lo mejor
si me hubiese encerrado con las palabras
o con las estrellas,
con un piano
o con las matemáticas,
a lo mejor ahora mi cabeza no estaría
tan desierta.

Si el epicentro de mi pensamiento
hueco
fuese algo más telúrico, más enraizado en la piel,
menos flotante,
en lugar de las ideas efímeras,
la pasión coreografiada,
la belleza simple, plana, prefabricada...

Si no hubiera amontonado
tantos retratos retocados
en el cráneo
que se deshacen entre las cuencas
en cuanto los piensas,
 a lo mejor no sentiría
el alma seca, deshidratada,
la garganta rota
de gritos que la atraviesan.


A lo mejor una pasión enfermiza 
puede llenar un demoledor vacío interior.

jueves, 16 de julio de 2015

( )

La luna es verde. Trato de escribir cualquier cosa.

La mujer me mira fijamente
con sus ojos de porcelana. Las dos sabemos que un ejercito 
no es suficiente.
     (¡¡) Un ejercito de hombres azules está a punto de cernirse sobre este sueño (!!)     
temen:                                                                                                       
  • las madrugadas sísmicas
  • las miradas eternas                                                                                         
 Destruirán este (paréntesis),
                                                                                      la luz lo anegará todo. Y luego
¿cómo volveremos            
 a este .  exacto          
                    de la Inexistencia?

jueves, 9 de julio de 2015

Obsesión I

Es importante
obsesionarse.

Tal vez
si me hubiese obsesionado
más
mi mente hubiese
(consecuentemente)
divagado menos.

Quizás no tendría
esta conciencia vagabunda
ni una voluntad sonámbula;
                                             las dos
                         deambulan
                                                                   ajenas
a la cuenta atrás

mientras yo envejezco
inexorablemente
y encojo bajo la radiación solar.


domingo, 28 de junio de 2015

Vestigios

LA NUEVA HUMANIDAD
SUEÑA CON NIÑOS GENÉTICAMENTE MODIFICADOS
PARA SER INVENCIBLES.

YO deambulo INSOMNE,
intrigada por cómo sobrevive
el resto de mi especie que no entiendo,
que no me entiende,
como si un gen de un antepasado remoto
se hubiese colado en mi ADN
y hubiese modificado ligera
pero catastrÓficamente mi neurodesarrollo.

¿Y si un cráneo moderno esconde un cerebro prehistórico?

¿Y si estas manos torpes y esta estupidez prominente
son solo vestigios de otra humanidad extinta?

A menudo me oculto en mi casa-cueva
de los sapiens que me intimidan.

Me hago pregUntas que solo un pormenorizado estudio neuroanatómico podría contestar.

Pinto, sin intención, retratos de evidente corte rupestre.

Miro con nostalgia en la pantalla
reconstrucciones de esquEletos neandertales
que podrían haber sido mi mejor amigx
o el amor de mi vida.

Miro 
a la penúltima civilización pasar a la última moda
y me rindo
a mi involución natural.




(*fuente: http://www.dafont.com/es/dk-mango-smoothie.font)

viernes, 19 de junio de 2015

Big data (little morons).

Estúpida carrera hacia el éxito.

Ridículo ego.

Ingenuo afán por trascender.

El big data nos sepulta
y nos desvivimos por permanecer
en el imaginario líquido,
ignorando
la falta de oxigeno,
 [  rindiendo culto al vacío ]                                                  
con los pulmones empantanados

y las pupilas fundidas.

viernes, 12 de junio de 2015

Quince vidas
para desconocerme en todas,
ser una temeraria en trece,
amar bien aunque sea en media,
buscarte olvidarte en al menos nueve

y no entender ninguna

y no aferrarme a ninguna

y no pensar en ninguna

y no quedar intacta en ninguna

                  

y desperdiciarlas todas.

domingo, 7 de junio de 2015

Qué importa.

Si cualquier cosa que escriba,
que haga o que grite
               

                          
                           va a hundirse

entre el etanol y las pantallas,

si ningún acto va a cambiar                                 
na-da
        el efecto mariposa
        se multiplica exponencialmente
        y se intercepta constantemente,
        truncando sus propios clones,
qué importa
qué carajo importa
cualquier cosa que haga,
        cualquier acto solo imaginado o hecho átomos,
        políticamente correcto o moralmente deplorable,
qué importa la voz       
sepultada por el ruido,        
qué importa que esté aquí                    
        o en Vanuatu                                 
        o que no esté en absoluto    ¿?

¿Los latidos? ¿Para qué sirven?

La acción envasada al vacío,
la palabra que no roza
                                                nada ni a nadie  .

Al final
¿cuál es la diferencia                     entre el mundanal grito                    y el silencio del sepulcro?

miércoles, 3 de junio de 2015

Intramorphosis.

Nos convertimos en una combinación de las
cinco personas con las que pasamos más tiempo.

Soy una combinación
de nada y de mi
de yo y un espejo.

Está la neurona
y la lista de mensajes sin responder.

Están los días en blanco
y las miradas perdidas.

Me he diluido hasta mi reflejo,
       me he convertido en el espectro mecánico
[exprimidor de humanos consumibles]

 ; la aleación de mi ventrículo izquierdo
es de plomo y nostalgia

  ; mi corazón
es pesado. Y tosco.    Tanto

que da vergüenza
enseñárselo a cualquiera.

sábado, 30 de mayo de 2015

Fenómenos cuánticos.

En otros mundos sí has nacido
entre temores colectivos inconcretos,
bandas callejeras de ancianos,
niños con metralletas...
y otros fenómenos cuánticos.
Como todos los soles de la galaxia juntos,
colapsan y explotan.




M82.Galaxia del Cigarro

miércoles, 27 de mayo de 2015

Lunes.

A veces
soy un lunes.

Menguo
perdida en mi entropía.

Me paso la vida pagando deudas
    que no recuerdo cuando
ni con quien contraje.

Respondo a lealtades invisibles,
ancestrales,
con huidas épicas
y atrincheramientos mentales. 

Soy un lunes,
a ratos,
con un complejo de inferioridad
de dimensiones bíblicas.

Por eso escribo a brochazos por las paredes
de mi diminuto cuarto.

Escribo compulsivamente y
sin sentido
de cualquier manera a modo
de escapismo ritual.

Pensarás que mi ego está
muy por encima de mis posibilidades
intelectuales
pero tengo una tablet
y todo el conocimiento del mundo
en la punta de los dedos. ¡Ah!
                                               [y un montón de likes.

Soy un lunes,
a menudo,
de esos difusos, con regusto
amargo a domingo,
tan disfuncional
como una familia sin televisor.

Por ejemplo,
tecleo siete horas al día cosas
  que no me importan
  sobre gente que no conozco,
  que no veré nunca,
  que me odiará siempre
porque no le regalé a su hijo
el puto IPhone 6.

Tecleando siete horas
quizás podría pagarme un alquiler,
podría darme el lujo
de otro cañón en el Rastrel

 y aún así me quejo

y es para darme una
o dos manadas de hostias
porque hay gente que no puede comer. 

Aún así
es miércoles.

Yo soy lunes otra vez.

Como el resto del mundo,
me odio.

Añoro cuando solía ser un viernes,
                                                       [incluso un sábado resacoso,
añoro saberme pérdida e
improductiva,
echada a perder
pero querida
en mi decrepitud ociosa.

Soy hoy
tan lunes:

mi vida me da pereza

las vuestras me dan envidia

la ginebra y los mapas,
nostalgia.

Como lunes,         lo habrás notado,
tengo un don:
                         la autocompasión.

Por favor,
si alguien,
   si mi exnovia,
o cualquier otrx,
  me está escuchando,
por favor,
  hazme viernes,
  hazme día de fiesta,
  hazme 
lo que quieras.

jueves, 21 de mayo de 2015

Roma, 17 de marzo...


  Revolver recuerdos. No ha sido tan malo como esperaba. "Nunca vuelvas a un lugar en el que hayas sido feliz", dicen. Quizás por eso no haya sido tan duro; por lo relativo del término, porque aún no he sido capaz de catalogar aquel tiempo. Si, hubo ráfagas, lagunas de felicidad, pero todo envuelto en una nebulosa de melancolía un tanto extraña, como una dimensión espacio-temporal adulterada.

Y ahora de vuelta. De vuelta con una imagen de conjunto más clara, sin planes pero con otro mapa, remendado y ampliado. Sola, pero de otra forma. Con seguridad más fuerte, más grande, más enraizada al núcleo de eso que nos hace sentir seguros y un poco menos desamparados.

Este era un viaje con un solo billete, por cosas del destino y por necesidades del alma: pasear la soledad por otras calles, redescubrirlas y redefinir ciudades y puntos ciegos de una misma, que es a menudo tan opaca en el espejo.

A veces una huida a tiempo en vez de quitarnos el aliento, nos lo devuelve. Supongo que eso es lo que estoy intentando: volver a respirar sin la sensación de que el tiempo y el oxígeno se agotan, de que los puentes se están derrumbando a medida que el amor, el propio y el de los demás, se resquebraja. Y es que hay una cuenta atrás, un número limitado de oportunidades para vencer a nuestros respectivos monstruos. La partida cada vez es más rápida y cada vez menos voces corean nuestros nombres. Es aterrador ver como se va deshilachando la red cuando aún estas en medio del salto. Es aterrador el desamparo. Y la impotencia de no poder frenar el sufrimiento de los que te dan aliento.

Es como si desplazándote en el espacio escaparas del tiempo, te escabulleras por uno de sus huecos y así interrumpieras la cuenta atrás. Es una ilusión maravillosa, aunque solo exista en nuestra mente, aunque al retornar al punto de partida el peso del tiempo recobre toda su fuerza arrollándote de nuevo.


Pero esa huida, esa bocanada de aire en el medio del mar, es lo que te permite resistir la embestida.

jueves, 23 de abril de 2015

Anegada.

He encontrado un manantial
entre mis costillas, inagotable,
para tres o cuatro vidas,
generaciones de plañideras.

Tengo que ir más al gimnasio si quiero
vivir lo suficiente para llorarlo todo
a la primera vida,
para no ir derramándome,
no empapar el ataúd, que es de madera
de cerezo, que es muy cara y es una pena
estropear las cosas caras.

Tienes que cuidar tus cosas.
Madura muerta,
madura. ¿No sabes lo que cuesta?

Como si la eternidad creciese en los árboles.
Madura, ten prioridades.

¿Qué van a decir de tu esqueleto inundado?
Muerta, inmadura y empapada,
debería darte vergüenza. Todo ese moho en la clavícula, ¿qué te crees? 
¿que hidratada vas a ser más zombie? ¿menos inerte?

He encontrado un manantial
y no sé como parar la hemorragia. 

viernes, 20 de febrero de 2015

Es extraño.

Dicen que el amor es
la práctica de un poder humano.

Me siento el ser más débil del planeta.

Mi conciencia se reduce a una fantasía perpetua,
me imagino menos niña, más mártir.

Entregarse para enriquecerse,
en el sentido menos material del término.

Es extraño el mecanismo,
vaciarse para revertir la entropía,
agotarse hasta revivir.

Paradojas de la existencia
que no aprehendo.

Y me muero.

Me desangro por goteo,
lo mancho todo
en silencio, en un ejercicio de
egoísmo consciente.

Y de nuevo, ese sueño,
escucho el traqueteo furioso,
siento la vibración del suelo
pero soy incapaz de apartarme.

Despierto.

No hay tren. Pero me arrolla
la cuenta atrás
y una larga lista de grandes errores
por cometer.

Y me muero.

lunes, 16 de febrero de 2015

Por puro altruismo

Volvamos a los 80 dices
todo era mucho mejor:
la tele las drogas los bocatas de calamares.
Yo dudo aunque me salgas por la tangente
y me quites hierro
y te pierdas mis mejores momentos,
que los tengo,
aunque no lo creas,
en mi palacio de clausura.
Venga, tírame a tu piscina,
se harán las piruetas oportunas y
no me cuesta caer si tú me sujetas
Llévame al huerto que más te apetezca que no tengo sueño
ni inhibiciones ni suficientes excesos,
te doy permiso para esclavizarme,
solo a ti.
Pero deja de pedirme,
de pedirme experiencia,
de pedirme ciencia si solo soy bufón.
Romperás el papel de regalo,
me cansaré de esta canción,
notarás mis inquietudes siniestras,
mis ansias porque florezcan
hasta las piedras.
Mea culpa, me desvío de lo establecido
para bailar contigo
y me dices que no
                                          [te-parecerá-bonito-
no nos debemos nada.
Qué previsible la tormenta esta mañana.
No llevo la cuenta, boicoteo tus jugadas,
(no me gusta cuando besas a cualquiera sin preguntarte)
no tengo perdón
pero lo prometo
tocaré el triangulo en tu fiesta

por puro altruismo.

domingo, 8 de febrero de 2015

Proyecto de escapismo urbano*

(Fase I)

Gritaderos públicos.

Vaciadores de angustia.

Desagües de rabia.

Cabinas de autodestrucción pasiva

en las plazas, en los auditorios,
para lxs desheredados,
lxs sin prozac.
Vine,
vi,
lloré.
Visualizar la derrota es fundamental.

Habitáculos mínimos junto a cabinas telefónicas

para desgarrarse las cuerdas vocales,
estallar de autocompasión
en plena calle.
Desplomarse
y sentirse mejor
[ese alivio
fruto de expectativas que se precipitaron
al vacío liberándonos
al estallar contra la realidad.
Nuestros huesos doloridos
y mediocres, plenos,
como adornos de Navidad fundidos.

La gente normal
¿también tiembla todo el tiempo?


*Plan General de Ordenación Emocional

miércoles, 4 de febrero de 2015

Tiempo de inmolarse

No puedes echarte a temblar cada vez
que te rocen sus pupilas,
la piel de gallina, la carne de piedra.

Ese pánico absoluto.

Si no dejas que entre la luz
las plantas mueren.
Si no permites el ritual de la piel
el cuerpo se pudre.

Nadie
va
a venir.
¿Cuándo piensas estallar?

Este encierro metafísico es un suicidio.
Romperse es mejor que fosilizarse.

Ten miedo
pero no lo dejes suelto
o te abrirá una brecha en los párpados,
esa herida extraviada te encontrará
y no podrás contener la hemorragia.

Chico, los agoreros te tienen calada.
El vértigo se hace impostergable.

Ya es tiempo
de inmolarse.

miércoles, 28 de enero de 2015

Juramento II

Creyó cada palabra
porque ya desde el primer invierno
ella había supuesto un disparatado eclipse
en su existencia.

Tenía las destrezas de agigantar
los pequeños detalles que alzan la felicidad
                                                                               [más leve,
tan solo con rozarlos
y de encauzar la alegría para que se filtrase en la piel
hasta empaparle a una el alma.

Solo ella fue capaz de emanciparle
del desconsuelo inmanente a febrero,
de aliviar el dolor de sus parpados rotos
celebrando cada derrota hasta acabar
borrachas de guerras,
riendo
como si no hubiera ayer.

Sellaron con los labios ese pacto quebradizo
que la libertad mantuvo intacto
hasta el principio de la eternidad,
y soberanas de un imperio ingrávido
de luz y desvergüenza
declararon toda pasión impostergable, derogando el tiempo,
so pena de un renacer infinito,

siempre incompleto.

lunes, 26 de enero de 2015

La dignidad por el suelo

Se me va a caer toda la dignidad por el suelo
como abras otra botella de ginebra
o de champán.
Luego se pega toda a las baldosas y a los azulejos
y por la mañana no hay un dios que la recoja.
Tú te marchas.
Yo paso el día frotando el piso
y desinfectándome las pestañas. 

jueves, 22 de enero de 2015

Turno de replica

Odio saber ya lo que voy a hacer mañana
odio este equilibrio insípido
odio mis reglas
odio sentirme cómoda encadenada
odio tener mil revoluciones en la cabeza y una vía recta 
a mis pies
odio la autoflagelación por tener todo sin hacer

prácticamente nada

odio definirme más por lo que odio
que por lo que me apasiona y me rebato
persistentemente
como gotas de lluvia cayendo furiosas contra mis neuronas.

Absurda
no dejo de interferir con mi supervivencia,
colisionando contra la realidad terca 
y anodina

Aún con todas estas taras
                              ingrávidas]

que me machacan las cervicales,
chaladuras neuróticas, vacíos emocionales
                 ...
aún me rebato (:)

Amo despertarme sin rumbo
amo el caos anárquico-vital
me apasiona el desequilibrio intenso, vivificador
amo ese punto de incertidumbre que te lanza
a las estaciones y los aeropuertos
amo esta maldita calavera en ruinas

amo y sigo adelante
con la pena como energía renovable.

Por eso pienso aquí
angustiosamente estática
donde todo ha sido sospechosamente fácil,
pienso en lo lejos que llegan ellxs sin nada
y en lo extraña que quedo yo aquí con todo
el escribir compulsivo
la turbia contención poética

y pienso  también que
tengo que salir de este lugar
tengo que huir con lo puesto
tirar millas
para despertar. 

lunes, 19 de enero de 2015

Bondage

Caminó, camina, caminará. Existió, existe, existirá...

Una leve decisión gramatical podría borrarte del mapa en menos que arde un verso. Podría anclarte en el pasado, dejarte suspendido en un paréntesis, en un presente perpetuo, o lanzarte irremediablemente, estamparte contra un futuro para el que no estás preparado. Aquí tu rutina no te protegerá, tu libre albedrío es un renglón tachado.

Ya ves, me va el bondage literario. Tú no eres consciente, pero estás atado con tinta a las patas de una cama de papel. No tienes escapatoria. Todo el peso del léxico castellano está a esto,  ̶      ̶ , de cernirse sobre ti: asfixiar, beber(se), destruir, extasiar, fracturar, lamer, quemar, rebañar, satisfacer...es una ruleta rusa cargada de verbos. No hay forma de adelantar si el siguiente disparo será una tortura o un placer, pero hoy solo juegas tú, la madrugada es larga y hay un cuaderno por estrenar.

Habrás deducido ya que el vudú tiene muchas formas. Quizás un día incluso te atraviese un rayo al óleo o te desmayes de placer sobre arcilla, quién sabe. En esta realidad paralela la desvergüenza podría convertirse en mi mayor virtud y la lujuria en tu principal afición. De momento ya no estás en tu cama, no, es otra, inexplorada aún. Huele a cuero. La habitación está insonorizada, llena de juguetes y de velas.

¿Qué te sugiere el verbo "arder"?






                                                                           ***




sábado, 17 de enero de 2015

Aprender a marcharse

Cuando muera,
que podría hacerlo en cualquier momento
                                                                              [no seré yo la impertinente con las Moiras,

cuando muera quisiera  que   mis    latidos      se      fueran         espaciando           lento,

para poder despedirme con la calma de la eternidad plácida
de todo lo que he amado.

Es raro, pero ahora quisiera morir despacio,
recreándome en el poder y la magia que entraña esta finitud nuestra.

Quisiera aprender en algún momento a marcharme de los sitios sin prisa,
y dicen que nunca es tarde si la dicha es buena.

Si pudiera elegir,
escogería apagarme como los rescoldos de una hoguera grande,
alrededor de la que se ha calentado el alma mucha gente buena
el tiempo que sus llamas se hayan adherido al oxigeno en la noche más larga,
la noche en la que arden las decepciones y las derrotas
y el calor se transforma en sueños renovados y resurge la fe en un dios que quizás esté ahí
o quizás esté en otro cielo, quién sabe, en Marte,
velando por seres menos arrogantes.

Me gustaría arder, puestxs a pedir, en un pico alto que acaricie el cielo
y el silencio sacro.
Si, querré silencio,
querré escuchar al fin.

Con mis huesos se consumirá el ego
y serán ceniza las absurdas ambiciones mortales, la necesidad de aprobación de nadie.
Habrá tiempo para acompañar los ecos sin el ruido molesto y constante de un reloj.

Querré además que a ese pico, mi lecho rocoso,
lo cubra el musgo empapado de vida en primavera
y la nieve revitalizante en invierno,
y que a pesar de todo, de la evolución de mi materia en polvo,
sienta de vez en cuando
el escalofrío de la vida por mi espinazo etéreo.

Si de mi dependiera,
al morir me velarían los grillos y las salamandras y mientras
vosotrxs no dejaríais de celebrar la vida en algún lugar hermoso,
cerca del mar y del cielo,
un lugar de esos que al recogerte
consiguen hacerte sentir diminutx,
ponerte en tu sitio en el/los universo(s) sin que dejes por ello
de saberte valiosx,
                                                         [hermosx
incluso a un nivel microscópico.

Pediría que permanecieseis juntxs aún a miles de kilómetros,
sabixs,
conscientes de que cada latido avala que sois en esencia un milagro cósmico,
que ignorar vuestra fuerza es profanar la naturaleza,
que estar perdidxs no os da derecho a confinar vuestros dones.

Comprenderíais que al final las ausencias se tornan tesoros hondos, 
antiguos,
y no espacios en blanco,
que el dolor se forjó para romper vuestros límites y expandir vuestra mirada,
no para achicarla.

Pediría, en definitiva,
que el resto del camino siguierais con la sonrisa irrevocable
y el corazón por delante.  

martes, 13 de enero de 2015

Tú a rastras.

 Si ya sé que es culpa mía, que te quiero a destiempo y a medio gas. Y con el corazón en la trinchera y con demasiado cuidado, muy bajito, no vaya a ser que me notes la dependencia, no te vaya a molestar.

Si tienes todo el derecho a odiarme, eso no te lo voy a discutir. Que es cruel para el anfitrión esto del turismo emocional pero lo prometo, no es capricho, es miedo nuclear. Me sale como una fisión del pecho cuando me miras fijo, que no sé por donde escapar, y me inmolo, y claro, a ti te saltan los pedazos, y normal, te cabreas porque te vuelvo a manchar, lógico.

Si es que yo me estaba dando la vuelta ya, pero en esas me dio por mirar atrás y atrás estabas tú, siempre estás tú, y debe haber en tus pupilas como un imán que...total, que volví sobre mis pasos, o sobre mis tropiezos, no sé. Y mira que me repetí que este era el regreso definitivo, que ya no me iba a marcar otra a lo Rolling Stones, que te juro que de verdad llevaba toda la intención...

Si es que no te lo vas a creer, pero hasta que abriste la puerta lo tenía todo bajo control: que si le voy a querer bien, porque quiero y porque puedo; que si puedo estar sin ir él pero con él estoy mejor, así que qué dependencia ni que niño muerto; que lo del numerito de la novia kamikaze lo hacía otra, que yo ya no; una maravilla, oiga. Una suficiencia emocional digna de admirar.

Pero abriste la puerta, a sabiendas de quien llamaba, de que hay muchx niñatx gastando bromas por los portales y ¡bum!, salté por los aires. Nada más verte, salté por los aires. Y tú, que eres tan observador, lo notaste. No pude disimularlo, claro, ya te había puesto la camisa perdida.

Y otra vez nos fuimos al carajo. Yo liderando la expedición. Tú a rastras, con fugas de fe y amor propio por todas partes.

No hace falta ni que lo digas, ya me voy yo solita a donde quieres mandarme. Si ya sé que me lo merezco... 

domingo, 11 de enero de 2015

Hégira


Por el placer de disociarme
escribo,
lloro,
pataleo.

Dejo de escucharte,
me desconecto de las corrientes del tiempo y vivo
media vida en un instante.

Por el placer de disociarme
hago oídos sordos a mi existencia,
ignoro mi pasado
y mi presente,
y me diluyo, absurda, en mi conciencia hirviendo,
transmutando el oro en zinc.

Tu voz es como una jarra de agua fría,
una caricia violenta,
que me devuelve a mi cuerpo,
a mi dislocado sentido
                            [del tiempo,

y aún así no encuentro alternativa
a esta ficción desmedida,
tapadera de la fuga de mis neuronas,
de las horas furtivas,
de la torpeza de un vivir errático.

Tengo al pánico enganchado
como una zarza en las costillas
y no logro asumir que jamás
tendré el control de esta vida
ni de ninguna otra,
aunque permanezca mil años bajo el mismo árbol.

Menos mal que por momentos,
a través de tu voz líquida convergen mis guerras
y las vuestras,
y el cisma que hay en mi cabeza ya no recuerda
al de Occidente.